¿Cómo preparar los exámenes tipo test?

A priori puede parecer que preparar un examen tipo test es realmente fácil. Incluso podría pensarse que el formato de los exámenes tipo test no tienen dificultad alguna. Te hacen una pregunta donde, entre cuatro posibles opciones, te dicen la respuesta correcta ¿Qué puede salir mal? Pues, muchas cosas. Y es que, los exámenes test esconden más dificultades de las que parecen.

Es necesario entender que los exámenes de desarrollo son totalmente diferentes a los de tipo test, y por ello, se debe cambiar completamente nuestra forma de estudiar. Son tan diferentes que, a la hora de estudiar los exámenes de desarrollo empleamos el hemisferio derecho, enfocado en el aprendizaje global y cualitativo, en la memoria divergente y atemporal. Sin embargo, para los exámenes test entra en acción el hemisferio izquierdo, que hace trabajar la memoria analítica y matemática, la memoria convergente, racional y secuencial. Por tanto, en las pruebas de desarrollo, el cerebro intenta organizar y unificar de forma coherente todos los conceptos y contenidos del temario. Los test, en cambio, los procesos de estudio funcionan de una forma más automática.

Como preparar un examen test con CEP: Pack Práctico

Con el fin de que los opositores puedan aplicar todos los contenidos que se han estudiado de cara a los exámenes, CEP pone a disposición de estos los Packs Prácticos. Estos Packs son de gran utilidad en las fases finales de preparación de las oposiciones, ya que incluyen libros con tipo test y simulacros de examen. Además de esos libros físicos, también incluyen un acceso al campus virtual donde los opositores podrán realizar unas 3.000 preguntas online interactivas, perfecto para hacerlo en cualquier momento del día, disponible las 24 horas del día y en cualquier soporte. Incrementa tus posibilidades de aprobado y consigue tu objetivo. No esperes más, y hazte con tu Pack Práctico.

Quiero mi Pack Práctico

CONSEJOS BÁSICOS PREVIOS

  • Para un examen tipo test no es necesario aprender de memoria todo el temario, basta con asimilar y entender bien los conceptos.
  • No dejes que los nervios influyan. Es difícil que la presión del examen no afecte, pero debes pensar que has estado estudiando mucho para ello, y que dominas el temario.
  • Para dominar aún más la situación en el examen, debes realizar exámenes de años anteriores. Hacer este tipo de ejercicios te ayudará a saber de antemano a que te vas a enfrentar. Con lo que podrás medir los tiempos y organizar mejor los tiempos de respuesta.
  • Estudiar de memoria solamente palabras técnicas, fechas, leyes y nombres propios, bien sean autores u objetos.

COMO ESTUDIAR PARA UN EXAMEN TIPO TEST

Como ya hemos dicho, debido a tipología del examen, no es tan importante memorizar grandes textos, pero si es necesario memorizar datos más específicos (leyes, nombres propios, tecnicismos, etc.).

Los exámenes tipo test no se aprueban por azar o por suerte, hay muchos aspectos que nos pueden ayudar a responder una pregunta correctamente.

Dinamizar el estudio tema por tema

El temario en unas oposiciones suele ser largo y tedioso de estudiar. Por ello se debe dinamizar el estudio de los temas para afianzar los conceptos y emplear la memoria relacional, crucial en la preparación para estos exámenes.

¿Cómo favorecemos una buena dinámica de estudio?

Tener una correcta dinámica de estudio no es difícil, simplemente es cuestión de organización y constancia. Tema por tema, es aconsejable seguir estos pasos:

  • Realiza una lectura preliminar del tema. Una lectura compresiva que te permita saber que se habla en el tema, y cuáles son sus objetivos.
  • Volver a realizar una lectura del tema, pero esta vez, profunda. Parándote en aquellas partes que no entiendas, hasta que consigas entenderlo.
  • Después de leer y entender el tema, es momento de subrayarlo con las Técnicas de subrayado adecuadas.
  • Posteriormente, se realiza un esquema, lo más completo y visual posible, que ayude al estudiante a rememorar el tema de un solo vistazo.
  • Una vez tengas el tema dominado, es momento de ponerte a prueba. Lo más importante es hacer exámenes tipo test por tema que estén actualizados.
  • Cuando ya hayamos estudiado todo el temario, ya podrás realizar simulacros de exámenes donde entren preguntas de todo el temario. Así, además, podrás practicar con exámenes reales antes de la prueba final.

como prepararte examen tipo testVector de infografía creado por freepik – www.freepik.es

REALIZAR UN EXAMEN TIPO TEST

Cuando nos enfrentamos a un examen tipo test, lo primero que debemos hacer es leer las instrucciones de este. Puede parecer muy obvio, pero la inmensa mayoría de estudiantes ni siquiera se paran a leerlo. En las instrucciones, debes tener en cuenta aspectos como:

Dar a las instrucciones la importancia que merecen

  • El tiempo de duración del examen (saber cuanto tiempo tienes para cada pregunta).
  • Las respuestas erróneas, si restan puntos o no.
  • La puntuación por pregunta, cuál es la máxima puntuación y cuál es la puntuación mínima para aprobar.
  • Las preguntas son multirrespuesta o únicamente tienen una respuesta.
  • La cantidad de preguntas de reserva, en caso de que hubiera.

Dependiendo de cada una de las especificaciones del examen realizaremos una estrategia u otra. Sobre todo, el factor determinante va a ser el tiempo que den para hacer el examen y la cantidad de preguntas que haya.

Prioriza tus respuestas

Una vez ya tengas las instrucciones claras, empieza el examen (sin perder mucho tiempo, claro). Lo primero que debes hacer es responder las preguntas que sean fáciles y, de las cuales, conozcas la respuesta. Con ello, consigues no perder tiempo en preguntas que tengas dudas y así evitar que dejes sin responder preguntas que conozcas la respuesta. Conforme vas saltando preguntas, es importante que marques aquellas que crees que conoces la respuesta, pero necesitas más tiempo para pensar.

Responder a las preguntas dudosas

El éxito de un examen tipo test consiste en responder con cabeza, y no dejarte llevar por la intuición/azar. Tras responder las preguntas fáciles, vuelve de nuevo a aquellas preguntas que tenías dudas, pero creías conocer la respuesta. Si esas dudas continúan, no pasa nada, vuelve a pasar a la siguiente pregunta.

Si sigues este procedimiento, en la segunda vuelta ya habrás respondido gran parte del examen con un gran porcentaje de acierto.

¿… y si no se la respuesta?

Ahora toca la parte más difícil ¿Qué hago con las preguntas que tengo dudas o no se la respuesta?

  • Si las respuestas incorrectas no penalizan es sencillo, responde todas las preguntas, aunque no tengas ni idea de la respuesta. Aunque, siendo realistas, es poco probable que las respuestas incorrectas no resten puntos.
  • Si las respuestas incorrectas penalizan la cosa cambia. En las instrucciones del examen te informan de cual es la nota de corte para superar la prueba, y además sabes que todas tus respuestas (o casi todas) son correctas, por lo que puedes estimar tu puntuación actual. En caso de que con las respuestas que has realizado no te de la nota para superar el corte, debes valorar si es conveniente arriesgarte y responder preguntas para aumentar tu puntuación final. En caso de que superes de forma holgada tu nota de corte, también deberás valoras si intentas aumentar o asegurar la nota final.

Como veis, esta parte es una decisión personal, y cada uno debe valorar que acción le conviene más.

Una vez has terminado de responder todas las preguntas, y si te sobra algo de tiempo, es importante que revises tus respuestas, ya que es frecuente fallar en algunas preguntas por haber leído o entendido mal el sentido de la pregunta, o la respuesta.

¿Cómo evitar fallar en preguntas sencillas?

No hay nada peor que responder mal a preguntas que conocías la respuesta. Para evitar este tipo de errores es importante que:

  • Leer comprensivamente las preguntas y respuestas. Es un error intentar leer lo más rápido posible las preguntas para ahorrar tiempo. Muchas veces, una palabra puede cambiar totalmente el sentido de la pregunta, por lo que es importante leerla detenidamente. Puede que tardes más en leer la pregunta, pero estarás invirtiendo en una respuesta correcta.
  • Lee todas y cada una de las respuestas. Muchas veces, cuando el estudiante ve la pregunta correcta se abalanza sobre ella y no termina de leer el resto de preguntas. Y a veces, la respuesta correcta es la última (¿Te suena lo típico de: las respuestas a y c son correctas? Pues eso).

Consejos para responder preguntas que no conoces la respuesta

Para aquellas preguntas que decidas responder sin conocer con certeza la respuesta, sigue estos consejos que te ayudarán a responderlas:

  • Otras preguntas pueden darte la respuesta. Hay veces que otra pregunta contiene la respuesta a esa pregunta. Así que, todavía cobra más sentido leer bien todas las preguntas.
  • Confía en tu primer instinto. Muchas veces se descarta la respuesta que se creía correcta en un primero momento, resultando si ser la respuesta correcta.
  • Si una pregunta no te suena de nada, probablemente no sea la correcta.
  • Las preguntas que son más largas o contienen una mejor explicación puede que sea la correcta.
  • Desconfía de aquellas respuestas que nieguen o afirmen de forma rotunda una respuesta, como por ejemplo “siempre” o “nunca”.